Desmesura interesada vs. apoyo ciudadano

Sábado 15 de Abril de 2017. Diario Resumen, El Diario de Pilar, Pcia. de Buenos Aires y El Lugareño de Capilla del Señor, Pcia. de Buenos Aires.

La disputa de estas horas: la desmesura interesada de una oposición poco constructiva contra el apoyo de una ciudadanía cansada de los tironeos de unos contra otros.

Mi papá era una persona que sistemáticamente tendía a exagerar situaciones cotidianas que la vida le presentaba. Es decir, tendía a perder la compostura y a veces colisionaba en su accionar con la cortesía y el respeto. Pero todos los que lo conocieron, sabían que se trataba de un comportamiento propio del instinto y que detrás de ello no había mala intención alguna ni retorcidas elucubraciones. Su desmesura no perseguía fines espurios, pero a veces generaba erróneos razonamientos e interpretaciones.
Ahora bien, desde hace varios meses asistimos a diario en la vida de nuestra querida Argentina a un accionar desmesurado de parte de aquellos opositores al Gobierno que tienen alguna pretensión de hacer una buena elección en octubre del corriente año.
Varios hitos marcan claramente esta conducta. El primero de ellos aconteció el año pasado con la inolvidable foto de emblemáticos diputados del kirchnerismo pegoteados en el Congreso de la Nación a diputados del Frente Renovador, en ocasión de la discusión sobre el Impuesto a las Ganancias. Curiosamente, a partir de esa foto las figuras más notorias del Frente Renovador desaparecieron de todos los medios radiales y televisivos que recorrían sin descanso antes de la recordada foto.
El segundo hito destacable en este sentido, lo constituye la foto y filmación que todos vimos y recordamos de una de las primeras reuniones de los gremialistas docentes con las autoridades del gobierno de la Provincia de Buenos Aires. A poco de iniciada la reunión, los gremialistas se levantaron de sus asientos sosteniendo un cartel que decía “NO ES UNA GUERRA”. El cartel parecía significar literalmente, que la negociación que se iniciaba no debía ser considerada como una guerra. Por supuesto que en el hipócrita discurso kirchnerista el cartelito significaba que la negociación se planteaba desde el primer momento como una guerra. Los hechos posteriores nos lo confirman.
El tercer hito tiene que ver con la foto y los lamentables discursos que vimos y escuchamos el pasado 24 de marzo, aludiendo al Gobierno actual libremente elegido por la mayoría de los argentinos como una dictadura. Asimismo, escuchamos una defensa respecto del accionar de organizaciones guerrilleras en democracia.
El cuarto hito es la postal que nos regaló la espontánea marcha del 12 de abril. Esta voluntaria movilización, a pesar de algunos políticos y algunos miembros del Gobierno actual, vivida a lo largo y ancho del país trajo una bocanada de aire fresco a la República. Esta oxigenación a la democracia fue aportada por gente trabajadora y respetuosa de todas las clases que quiere vivir en un país libre, en el que haya posibilidades de trabajar en paz más allá del gobierno de turno.
El quinto hito fueron las fotos del paro general del 6 de abril, motorizado por parte de la corporación sindical, sin medio alguno de transporte que funcionara y con un alto nivel de rechazo a dicha medida sindical en todas las redes sociales. Durante el día y posteriores algunos gremialistas hablaron de represión, cuando las fuerzas de seguridad despejaron algunas vías de circulación al sólo efecto de proteger el orden público. Estos últimos acontecimientos han sido atravesados por un paro docente, de contenido político instrumentado por la corporación sindical que aparece como tal vez el último bastión del kirchnerismo. Toda una sobreactuación privando a muchos chicos del sagrado derecho a educarse para acceder a una virtuosa posibilidad de movilización social concreta.
Es llamativo que en el proceso vivido respecto de los paros docentes, no hemos escuchado una sola voz de dirigentes de la oposición al Gobierno expresando sus puntos de vista. A veces el silencio también contribuye a la desmesura y es funcional al año electoral que vivimos. Como dijo el poeta español Quevedo “la desmesura es el veneno de la razón”. Tratemos todos trabajando en paz y contribuyendo a generar un clima de tolerancia social, a que no triunfe la desmesura sobre la razón.

FERNANDO ROBLES
Analista político, económico y social.