¿CAMBIAMOS O VOLVEMOS A LA MAGIA DEL POPULISMO DESENFRENADO?

Sábado 15 de Julio de 2017. Diario Resumen, El Diario de Pilar, Pcia. de Buenos Aires y El Lugareño de Capilla del Señor, Pcia. de Buenos Aires.

Los ciudadanos frente a las inútiles PASO, maduran su voto para las elecciones de octubre.

Mientras las reiteradas crónicas judiciales siguen dando cuenta sobre los innumerables casos de corrupción y desmanejo del Estado, acontecidos durante la gestión de gobierno kirchnerista, los diversos sectores del peronismo sólo son capaces de repetir frases hechas. La más usada es aquella que dice: “algo habremos hecho mal porque perdimos las elecciones en el 2.015”. Es decir, se limitan a difundir este slogan que resulta lo más parecido a los que hace un comentarista deportivo sobre el juego que le toca presenciar. Pero he aquí que se trata de cuestiones de índole política y económica que afectan directamente la vida de todos nosotros, los ciudadanos que habitamos en esta tierra. Y el kirchnerismo gobernó la Argentina durante doce años, en contraposición con la difusión de la muletilla con la que pretenden desentenderse de la lamentable gestión, que dio origen a las hipotecas heredadas por el gobierno de la coalición Cambiemos. Me refiero a dos hipotecas, una la real y la otra la relatada.
Este sector del peronismo liderado por la ex –Presidente y su núcleo duro La Cámpora, se muestran hoy ante la sociedad con una cuidada estética propia del Pro, a la que sólo le faltan los globos amarillos y un discurso en la superficie conciliador. Esta metodología política ya fue desarrollada en ocasión de las campañas electorales presidenciales en los años 2.007 y 2.011. El desarrollo de la gestión de gobierno en ambos casos, pero sobre todo después del 2.011 mostró una radicalización creciente en el discurso y en la acción por todos conocida y por muchos padecida. El nombre elegido por este sector peronista para competir en las elecciones de medio término es “Unión Ciudadana”. El nombre es la cabal demostración de lo señalado al inicio de este párrafo ya que la unión brilla por su ausencia, tal como lo evidencian las negociaciones por las candidaturas con otros sectores del peronismo. Eso sí, entre los candidatos se han escondido cuidadosamente a los impresentables producto de sus desmanejos y las diversas causas judiciales en la que están imputados algunos y procesados otros. Cabe agregar que el partido justicialista bonaerense no integra esta agrupación, pese a que su presidente el ex – intendente de la Matanza Fernando Espinoza, sí la integra.
Asimismo, compite otro sector peronista que responde al ex–ministro de Interior de la administración nacional kirchnerista Florencio Randazzo. Durante su gestión, se agilizó la emisión y entrega de documentos personales para argentinos y extranjeros y se integraron algunos vagones y máquinas al endeble sistema ferroviario nacional. En este grupo se alistan varios dirigentes que ocuparán distintos cargos en la gestión del kirchnerismo. Su jefe de campaña es el ex-jefe de gabinete de ministros de Néstor y Cristina Kirchner, Alberto Fernández. Se lo recuerda, entre otras cosas, por haber promovido, con el actual candidato a diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por un sector del radicalismo y ex–ministro del kirchnerismo Martín Lousteau, de la recordada Resolución 125. Esta medida no fue aprobada en el Senado nacional por el voto “no positivo” del entonces senador y presidente del cuerpo Julio Cobos. Esta resolución supo enfrentar al gobierno kirchnerista con uno de los sectores productivos más importantes de la economía argentina como es el campo. Esta agrupación cuenta con el apoyo no demasiado explícito del ex gobernador bonaerense y ex-Presidente Eduardo Duhalde.
Además Randazzo representa, junto a otro grupo peronista liderado por el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, al partido justicialista de la Provincia de Buenos Aires. Esta circunstancia hará que los fondos de ese partido político se repartan entre esas dos agrupaciones. En las últimas horas se incorporó al grupo de Ishii, promovido según algunas fuentes por Duhalde, el abogado mediático Fernando Burlando.
Como es fácil de advertir, la renovación y la unidad del peronismo resultan, a todas luces, declamatorios y voluntaristas y nada tienen que ver con un proceso democrático interno que permita abrir la participación a nuevos potenciales actores políticos. Por el contrario, se propende de esta forma a la continuidad de numerosos personajes, que han fracasado rotundamente en el pasado en sus respectivos espacios de actuación.
No es posible dejar de mencionar temas de orden judicial, que tienen que ver con el desempeño de la Procuradora General de la Nación Graciela Gils Carbó y la actuación de la Justicia Federal. Estas cuestiones serán abordadas en la próxima nota, la semana que viene. Entre tanto, resultaría tal vez positivo que todos nos planteáramos si estamos dispuestos a contribuir a cambiar muchas cosas que ocurren en nuestro querido país, aun en las mínimas posibilidades que tengamos al alcance cada uno de nosotros. Es decir, no pedir solamente al gobierno que genere todos los cambios, muchos de los cuales deberían ser fruto de su gestión, sino apoyar aquellos cambios que mejoren el trabajo digno, la inclusión social y la calidad de vida.

FERNANDO ROBLES
Analista político, económico y social.