Inacción Parlamentaria

Sábado 22 de Abril de 2017. Diario Resumen, El Diario de Pilar, Pcia. de Buenos Aires y El Lugareño de Capilla del Señor, Pcia. de Buenos Aires.
Desprecio de los representantes del pueblo por los problemas concretos de la gente.
A más de un mes y medio de la inauguración del período ordinario de sesiones del Congreso por parte del Presidente de la Nación, recién el pasado miércoles se reunieron los diputados para considerar algunos proyectos de Ley. Es decir, se sentaron en sus bancas para hacer el trabajo para el cual fueron votados por la ciudadanía. Como estamos en un año electoral, pareciera que llegó el momento de tirar por la borda el positivo trabajo que desplegaron a lo largo de todo el año 2.016. El año pasado se percibió claramente como se recuperó el rol del parlamento, que pasó de ser una escribanía del partido gobernante a un ámbito en el que todas las fuerzas políticas allí representadas, dedicaron sus esfuerzos a debatir proyectos de numerosas leyes. Como es por todos conocidos, finalmente muchas de ellas resultaron aprobadas producto de trabajosos y constructivos consensos. Pero claro, este es un año electoral. Asistimos entonces, al lamentable espectáculo de ver que tanto el bloque oficialista de Cambiemos, el bloque del Frente Renovador y lo que queda del bloque kirchnerista, en la Cámara de Diputados están empecinados en llevar adelante una agenda por separado de los proyectos de ley a tratar en las futuras sesiones. Concretamente dejan de lado la oportunidad de intentar consensos sobre proyectos de ley que impactarían a favor de los ciudadanos de a pie. Entre esos proyectos vale la pena mencionar varios de ellos que tienen directa vinculación con la corrupción y la seguridad de las personas. Enumerar cinco de esos proyectos ayuda a comprender la situación planteada: a) el que aprueba un régimen de extinción de dominio y repatriación de bienes para casos de corrupción, b) el que aprueba el régimen de protección a las víctimas de delitos, c) el que aprueba la modificación de la Ley de ejecución de la pena privativa de la libertad, d) el que aprueba la sanción penal a los empresarios corruptos y e) el que aprueba la actualización de la cuota alimentaria en casos de separación. El año electoral hace que los legisladores posterguen la sanción de leyes que ayudarían a mejorar la vida de la gente. Esto es porque diputados y senadores conciben hoy, la tarea de legislar como una cruda lucha de poder en la que todos pierden; sus representados y ellos también. Es lamentable que las elecciones de medio término los empuje a tratar sólo de ganar. Resultaría muy provechoso para la República, los ciudadanos y para ellos mismos, que tuvieran presente lo que predican los chinos: “discutir no para ganar sino para encontrar la verdad “. En este caso la verdad tendría que ver con dejar de lado egoísmos partidarios y ponerse de acuerdo para sancionar leyes que sin duda contribuirían a mejorar la vida de los argentinos.
En este contexto, resulta de vital importancia la construcción de consensos, como medio para mitigar los efectos del impacto social que generó y aun genera, la recomposición del orden democrático. Este proceso llevó y lleva implícito el acomodamiento de las instituciones y la economía afectadas profundamente por la gestión casi nula por parte de la burocracia kirchnerista. Este sector desde el gobierno se dedicó a propagandizar, ensalzar y materializar el desarrollo del populismo, como forma ideal y mágica del bienestar de la sociedad en lugar de trabajar lealmente por un Estado inteligente que generara oportunidades para todos los habitantes del suelo argentino. De ahí la necesidad de dejar de lado los egos y la disputa por los cargos por parte de los legisladores y contribuir lenta pero sostenidamente al cambio por el que se pronunció la ciudadanía el pasado 1A.
FERNANDO ROBLES
Analista político, económico y social.