SINDICALISTAS PRÓSPEROS, TRABAJADORES POBRES Y LA GRIETA JUDICIAL

Viernes 25 de Agosto de 2017. Diario Resumen, El Diario de Pilar, Pcia. de Buenos Aires y El Lugareño de Capilla del Señor, Pcia. de Buenos Aires.
A partir del nuevo escenario que dejaron las PASO, el gobierno, las fuerzas políticas, sindicales, empresariales y la justicia, intentan con distinta suerte, reacomodarse.
En las últimas horas de la tarde del pasado jueves 24 del corriente mes, el régimen que encabeza Nicolás Maduro sacó del aire de la red comunicacional de Venezuela, al canal televisivo colombiano Caracol. Este ataque a la libertad de prensa, lo perpetró la Conatel que es el organismo estatal que regula las comunicaciones en el país caribeño. El aludido canal de televisión era “casualmente” el más visto en todo el territorio venezolano. Semejante atentado a la libertad de expresión, no es otra cosa que la continuación de otros cierres de medios de comunicación, acontecidos en enero de 2.017. Entre otros, se cancelaron las emisiones de la cadena norteamericana CNN y del canal argentino TN. Las justificaciones esgrimidas por parte de la dictadura gobernante, no son otras que: “esos medios mentían” y “que su información propendía a fomentar el odio político y la agresión”. Estas acciones del poder gobernante, tienen que ver con la continua persecución a los opositores. Ahora le tocó a las redes sociales. Y lo descripto sucede después que la ex-fiscal Luisa Ortega, asilada en Colombia, eligió el seminario de procuradores generales latinoamericanos que se desarrolla en Brasilia, para acusar a Maduro y a Diosdado Cabello. Los acusó por la feroz dictadura que impera en Venezuela al primero y a Cabello, número dos del régimen, por entender que había recibido a través de terceros alrededor de 100 millones de dólares en coimas de la empresa constructora brasileña Odebrecht.
En el orden local, la marcha a Plaza Mayo que parte del sindicalismo argentino llevó a cabo el martes pasado, dio claro testimonio de la fractura que vive la otrora columna vertebral del peronismo. La división del movimiento obrero a pocos días de las PASO, generó un espectáculo lamentable que terminó en un enfrentamiento en la plaza, entre los adherentes al sindicato de camioneros que aparece dirigiendo Pablo Moyano. Los trabajadores representando a incontrolables forajidos, no trepidaron en enfrentarse a golpes de puño y a revolearse por la cabeza las cruces blancas que en la plaza recuerdan y homenajean a nuestros héroes de Malvinas. Por suerte eran todos adherentes al mismo sindicato. A esta concentración se plegaron los sindicatos radicalizados, refugiados en la izquierda vernácula. Como se ve, todo un modelo de educación cívica, tolerancia democrática y representación de los trabajadores.
Al mismo tiempo, otro grupo de sindicalistas y representantes de las 62 organizaciones peronistas se reunían con el ministro de trabajo Jorge Triaca. Este conjunto de representantes sindicales no asistió a la mencionada marcha. Es decir, los delegados pudientes o jerarcas vitalicios de la clase obrera argentina decidieron estar en la iglesia y la procesión al mismo tiempo. Vaya picardía criolla. Pero claro, el Presidente Macri también es oriundo de estas tierras. Poco tiempo atrás, el jefe del gobierno nacional llamándolos al diálogo les había advertido que no estaba dispuesto a tolerar el doble discurso en la relación mutua. Y los “muchachos” del movimiento obrero, la mayoría bastante próximos a desembarcar en instituciones geriátricas, lo desafiaron. Los cambios de funcionarios nacionales posteriores a la marcha, dan cuenta sobre el ejercicio del poder por parte del Presidente.
A todas luces aparece un inevitable paralelismo, entre lo que acontece con los espacios políticos justicialistas y los diversos sectores sindicales peronistas. En ambos ámbitos pululan dirigentes, la mayoría de los cuales siguen con prácticas políticas que atrasan una enormidad. La gran “virtud” de muchos de ellos ha sido perdurar en el tiempo pese a todo y a todos. En este contexto resulta utópico plantear escenarios que contengan a todos bajo el lema de la unidad.
En el plano judicial puede mencionarse como hecho positivo, la suspensión por parte del Consejo de la Magistratura del camarista federal Eduardo Freiler. De esta manera el Consejo dio inicio al proceso de juzgamiento del referido juez. Recordemos que los reproches a la conducta de Freiler no tienen nada que ver con sus fallos, sino con su situación patrimonial. Es así, que el cuestionado magistrado no estaría en condiciones de justificar ingresos por aproximadamente 17 millones de pesos. Asimismo habría comprado un auto de colección pagando con cheques que habrían sido entregados por alguien imputado en alguna de las causas en las que le tocó intervenir. Asimismo, de las numerosas causas que permanentemente son informadas sobre su desarrollo por el periodismo, vale la pena poner atención al fallo que deberá producir el juez federal Rodolfo Canicoba Corral sobre la actuación del imputado Guillermo Moreno. El aludido funcionario fue responsable del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos durante el kirchnerismo. Ello, en razón que los índices producidos por ese instituto, tuvieron incidencia directa en el rendimiento de algunos bonos argentinos emitidos en su momento por el estado nacional durante la gestión del matrimonio presidencial.
Con relación a los derechos humanos y la justicia, es dable mencionar la resolución de dos jueces jujeños haciendo lugar a la recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, dependiente de la Organización de Estados Americanos. Esta inentendible medida se refiere a conceder la prisión domiciliaria a la líder de la Tupac Amaru y de la provincia de Jujuy, Milagro Sala durante el kirchnerismo. El otorgamiento de este privilegio tiene un indudable sustento político y lesiona claramente los derechos humanos de los demás presos que habitan el sistema carcelario.
FERNANDO ROBLES
Analista político, económico y social.